Inhibir la moesina, nueva vía contra la infección por VIH-1

Autor aruiz

Una línea de investigación se centra en la fusión entre virus y célula. El proyecto integra varios grupos científicos de toda España.

Un grupo de investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL) proponen que la señalización celular generada por el VIH-1 durante el proceso de infección ofrece potencialmente una diana terapéutica.

El director de este proyecto, Agustín Valenzuela, lo ha expuesto en los seminarios organizados por el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba. Allí se refirió a la descripción hecha por su grupo sobre la fusión virus y célula, donde han observado que la membrana de los linfocitos TCD4+ tiene que estar constantemente regenerándose en las zonas de entrada e infección viral para que se produzca esa fusión. “En concreto, esa reproducción se produce por el aporte y reciclaje de vesículas ricas en PIP2, que a su vez está mediada por la proteína celular Arf6″.

El principal interés de este grupo de investigación, que colabora con los equipos de Francisco Sánchez-Madrid (Hospital de La Princesa, de Madrid), María Ángeles Muñoz (Hospital Gregorio Marañón, de Madrid), y Julià Blanco (Fundación Instituto de Investigación en Ciencias de la Salud Germans Trías i Pujol, de Badalona), es entender cómo se infectan las células, generando conocimiento sobre las proteínas y los genes implicados en ese complejo proceso.

“Se puede interferir en este mecanismo e incluso provocar la muerte de la célula, porque si el virus no encuentra tejido no se replica. Se pueden sobreexpresar mutaciones si fuera necesario e inhibir al mensajero”.

Los resultados de esta línea de investigación, que han publicado The Journal of Immunology, Journal Cell Science y Molecular Biology of the Cell, permiten identificar la puerta de entrada que el VIH-1 crea en las células T CD4+ para infectarlas eficazmente, e interaccionar con sus receptores virales ya conocidos (CD4 y CCR5 ó CXCR4).

Valenzuela explica cómo el virus interacciona primero (mediante gp120) con el receptor celular CD4, activando el adaptador de actina moesina en las zonas de contacto virus-célula. Moesina reordena filamentos de actina y los ancla a la membrana plasmática en esas zonas calientes de infección viral, provocando simultáneamente dos procesos claves: los receptores celulares que el VIH-1 emplea se agregan e interaccionan entre sí (en pares, CD4-CXCR4 ó CD4-CCR5) en las zonas de contacto con el virus (favoreciendo así la interacción virus-célula); y dos, generan la tensión de membrana celular necesaria para que la proteína del virus gp41 fusione las membranas viral y de la célula T CD4+, lo que permite la infección eficaz de la célula por el virus.

La revista Science Signaling señaló a este estudio como uno de los tres de la década que arrojan luz al proceso de infección de las células del sistema inmune por VIH-1.

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