Entrevista al Director Científico del IMIBIC:“EL DESPRECIO” DE LOS PRESUPUESTOS A LA INVESTIGACIÓN ES “NOTORIO Y PREOCUPANTE”

Autor aruiz

La Investigación Biomédica tiene más futuro que pasado. El ámbito científico anda inmerso en un profundo cambio estratégico supeditado a la coyuntura que vive el país y donde cada vez la inversión decrece. En dicho proceso, Córdoba cuenta con un exponente del sector científico que apuesta por acciones de vanguardia revolucionarias que hacen cada vez más sostenible la investigación. En España sólo existen diecisiete centros de la envergadura que hoy en día goza el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba, más conocido por las siglas “ IMIBIC” y “mal conocido”, como explica su director científico, Francisco Pérez Jiménez, como “Instituto Maimónides”. Porque el profesor Pérez Jiménez, catedrático de la UCO y Jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Reina Sofía, asegura que, pese a su consolidación en los últimos cuatro años, el instituto que dirige “tiene aún pendiente una reflexión institucional”. Este prestigioso médico, recibe en su despacho del Edificio de Consultas Externas de la ciudad sanitaria cordobesa. En el IMIBIC están aún pendientes de una nueva ubicación que los instalará en una edificación sita en el mismo complejo, el Dr. Pérez Jiménez habla con serenidad y rigor. Apenas duda para construir la respuesta aunque verborrea con calma, quizá con la misma paciencia que puede emplear cualquier científico a la hora de abordar un proyecto. Por su conciencia trasmuta la idea de hacer rentable cualquier proceso investigador que evite la inversión en innovación y desarrollo.

Cuatro años desde su inauguración y asegura que va a cambiar de nombre del Imibic.

Tenemos pendiente hacer una reflexión institucional y de imagen.Maimónides ha sido el mejor científico español que ha existido en la historia de la humanidad. En Córdoba no se vende la vinculación a Maimónides suficientemente. Se trata de un proceso de reordenación de la marca.

¿Con el objeto de buscar un mayor reconocimiento fuera de los límites nacionales?

Lo más destacado que aborda este instituto tiene carácter internacional. Hablo de la investigación orientada en el ámbito de la nutrición y la salud. La proyección se traduce a partir de un proceso investigador orientado al síndrome metabólico de las enfermedades cardiovasculares.

Sus investigadores forman parte del prestigioso grupo de personas integradas en las redes temáticas de investigación con más proyección científica, ¿cuál es la principal línea que siguen actualmente?

Lo que más se conoce, es la puesta en valor de las dietas saludables. En especial, la dieta Mediterránea como elemento clave para evitar enfermedades cardiovasculares. No hay nutricionista en el mundo que niegue que uno de los modelos nutricionales más importantes es esta dieta. Eso ha salido de la aportación científica y nosotros hemos contribuido a ello.

Ciudadanos cordobeses están sirviendo como base de un proyecto que engloba a un millar de personas, ¿qué se pretende con el mismo?

Se trabaja con esa cantidad de pacientes que sufre una patología cardiaca. Se está haciendo un estudio para indicar qué dieta impide episodios cardiovasculares. Una de las líneas más interesantes vincula la nutrición con el cáncer. Hablamos de alteraciones metabólicas vinculadas al sobrepeso.


Hasta hace cinco años, la causa de muerte más importante del mundo eran las enfermedades infecciosas, ahora la principal consecuencia apunta a enfermedades crónicas vinculadas al
“estilo de vida”, ¿qué se entiende como tal?

Cuando se habla de eso, se hace alusión a la dieta, el ejercicio físico y consumo de tabaco. En Estados Unidos, a fecha de hoy, hay más cánceres debidos a una alimentación inadecuada que al consumo del tabaco. La nutrición está vinculada en un ochenta por ciento a casos cardiacos.

¿En qué medida influye la genética?

Si tienes la genética de sufrir esas enfermedades, pero llevas una vida sana, no vas a sufrirlas o se van a retrasar. Si tienes la genética y no te cuidas, aceleras que surjan. Una dieta sana tiene que tener como condiciones básicas que no sea excesiva en calorías y que los alimentos que se tomen sean sanos. La vida sana también implica ejercicio físico y no fumar.

¿Qué aportación realizan con esa perspectiva en el Imibic?

Nuestra línea investigadora busca desarrollar nuevos alimentos.Se trata de una nueva vía. Tratamos de identificar componentes de los alimentos sanos e intentar añadir alimentos a productos, de esta manera, se potencian los déficits que se tengan. La investigación es un progreso del conocimiento lineal. Hay información muy interesante que se está generando y que en el futuro puede dar lugar a nuevos fármacos y a nuevos alimentos.

Se intuye que con el objeto de poder comercializarlos…

El instituto surgió en el año 2008. Fíjese, hasta esa fecha, en el entorno del hospital, nunca se habían patentado productos. El año pasado se patentaron diez hallazgos científicos de interés. Y este año ya se va a superar esa cifra.

El Instituto Maimónides tiene una corta aunque intensa vida. ¿Cómo se augura el futuro?

Nosotros ya hemos comenzado a tener repercusión y a avanzar en la proyección social de la Medicina y la investigación.

Pero existe un riesgo, que el Imibic desaparezca.

Últimamente, el desprecio de los presupuestos hacia la investigación es notorio y muy preocupante. España, en ocho años ha pegado un salto espectacular. El riesgo que existe es que en los próximos cinco años descendamos.

Por lo que dice, se están perdiendo recursos pero, ¿también investigadores?

También. La gente está pensando en volver al extranjero.Cada vez es más difícil obtener recursos. Los resultados que estamos teniendo ahora se deben a los fondos que recibimos hace tres años. La repercusión no se va a notar hasta dentro de cuatro o cinco años.

No dibuja un buen panorama.

El futuro de la investigación en España es muy negro. Aunque nosotros, al ser un instituto pequeño, tenemos más recorrido. Puede ser más fácil sobrevivir y que el déficit que tengamos no sea tan grave.

¿Cómo tiene pensado gestionar esa permanencia?

Estamos realizando una estrategia para poder captar fondos fuera del sistema público. Con las que obtuvimos el año pasado, hemos asegurado la pervivencia hasta 2015. Estamos cambiando la filosofía de trabajo y la mentalidad. Buscamos fondos en iniciativas vinculadas a la innovación.

¿Dónde reside la diferencia?

La investigación enfocada hacia el desarrollo de la ciencia está fundamentada en conseguir publicaciones con repercusión. El desarrollo basado en la innovación se esfuerza en generar recursos, equipos, descubrimientos, técnicas que sean útiles para tratar a los enfermos y diagnosticarlos. También en generar productos que puedan ser exportables.

Apunta a una vía con mucho recorrido.

Se trata de una oportunidad tremenda que surge como consecuencia del déficit económico. En el hospital ya hemos creado lo que denominamos una Red de Radares que está avalada por la ideas que pueda tener cualquier personal sanitario. En los centros sanitarios españoles hay una auténtica hemorragia de ideas que se pierde. Nosotros queremos recuperarlas para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Estamos canalizando esa hemorragia.

Para cerrar, ¿qué le diría a los responsables públicos que recortan en investigación?

Me gustaría que, en algún momento, las autoridades tuvieran una iluminación y contemplaran que un país sin inversión en investigación y desarrollo (I+D) está perdido. Sin contemplar inversiones en esto, va a ser mucho más difícil salir del pozo en el que estamos. Es la única vía para conseguir que seamos un país competitivo.

One comentario

  1. En mi opinión, no podrían haber elegido un nombre mejor con los tiempos que corren, para nuestros doctores y licenciados; que el de ese reconocidísimo genio cordobés, que, por motivos ajenos a su voluntad, se vio obligado a irse de su tierra de por vida para mantener y buscarse la existencia.
    ¡¡¡Que curioso, cómo se repite la historia!!!
    Por favor, no cambien el nombre al instituto, aunque solo sea para que sirva de escarnio a las mentes obtusas de nuestro país.