María José Requena y José López Miranda toman posesión en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla

Autor IMIBIC

La consejera de Salud, Marina Álvarez, acudió a la recepción de los especialistas del Hospital Universitario Reina Sofía e investigadores del IMIBIC, que pronunciaron dos conferencias sobre enfermedad metabólica y la cirugía robótica

La directora de la Unidad de Gestión Clínica (UGC) de Urología del Hospital Universitario Reina Sofía, María José Requena, e investigadora del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), y el director de la UGC de Medicina Interna, catedrático de Medicina Interna en la Facultad de Medicina y Enfermería (Córdoba) y subdirector científico del IMIBIC, José López Miranda, tomaron ayer posesión como Académicos Correspondientes en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla.

La consejera de Salud, Marina Álvarez, y la directora gerente del Hospital Reina Sofía, Valle García, estuvieron presentes en el acto al que también acudieron profesionales del hospital que ya pertenecen a esta institución.

Antes de proceder a la imposición de la medalla corporativa y de recibir el diploma acreditativo, López Miranda pronunció la conferencia ‘La enfermedad metabólica: la pandemia del siglo XXI’, que profundizó en cuestiones tan importantes como el síndrome metabólico, la obesidad abdominal, hipertensión arterial, mortalidad y morbilidad y su relación con la diabetes tipo 2, la importancia de la dieta mediterránea, así como qué investigaciones se están desarrollando en el Hospital y en el IMIBIC para mejorar el tratamiento de esta pandemia del siglo XXI, entre otras cuestiones.

Por su parte, María José Requena repasó la historia de la robótica desde el inicio de los primeros procedimientos, que se pueden situar en los comienzos del siglo XVIII, de manos de las primeras exploraciones endoscópicas. Requena recordaba que en aquella época, “el instrumental utilizado era muy rudimentario e incluso se usaban velas para intentar tener mayor visibilidad en las intervenciones”.

Con el tiempo, se realizaron las primeras endoscopias y la tecnificación de la cirugía urológica fue creciendo gracias a los avances tecnológicos. Con la laparoscopia y la litotricia llegó la cirugía mínimamente invasiva y hoy día la máxima sofisticación se basa en la aparición del brazo robótico. En la actualidad, prosigue la uróloga, existen muchos prototipos de robots quirúrgicos en el mercado.

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