El IMIBIC recibe una donación de las dos asociaciones de autismo para impulsar la investigación en este campo

Autor IMIBIC

Las dos asociaciones de autismo de Córdoba-Autismo Córdoba y Abraza- se han unido para donar la recaudación de la carrera de relevos solidaria celebrada el pasado febrero al Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC). Las asociaciones han hecho entrega de un cheque por valor de 1.000 euros que irá íntegramente destinado a apoyar la investigación que realiza el grupo de Genética y trastornos del comportamiento del centro cordobés.

Se trata de la primera donación que recibe este grupo dirigido por el catedrático de Genética de la Universidad de Córdoba, Manuel Ruiz Rubio, y en el que también participan miembros de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil del Hospital Universitario Reina Sofía. “Se trata de un gesto de valor inconmensurable. Es un ejemplo más del importante papel que juegan las asociaciones de pacientes como agentes dinamizadores en la sociedad civil”, afirma Francisco Pérez Jiménez, director científico del IMIBIC.

La carrera de relevos solidaria tuvo lugar el pasado 28 de febrero y fue organizada por las asociaciones de Autismo de Córdoba, Abraza y Red de padres solidarios con el fin de darle visibilidad a las enfermedades raras. En Córdoba, hay más de 6.000 personas diagnosticadas con autismo o algún trastorno denominado del espectro autista. Abraza y Autismo Córdoba son las dos asociaciones que desde hace años actúan en el ámbito de la provincia para dar soporte a las familias y compartir conocimientos, recursos y experiencias para mejorar la calidad de vida de las personas con este trastorno.

Investigación en autismo

El grupo de Genética y trastornos del comportamiento del IMIBIC ha sido pionero en el empleo del gusano  Caenorhabditis elegans como sistema experimental para analizar in vivo mecanismos neurobiológicos básicos implicados en el autismo. La razón principal para emplearlo es que más del 80% de sus proteínas son homólogas a las humanas y, además, se trata de un organismo de gran simplicidad.

Sus últimos estudios han estado enfocados a analizar los efectos de la testosterona en el comportamiento de esta especie animal. Investigaciones previas ya habían establecido en humanos una relación entre la exposición durante el desarrollo prenatal a altos niveles de testosterona y el desarrollo de características relacionadas con el autismo.

Los resultados de la investigación han demostrado que este modelo experimental es muy útil para estudiar cómo actúa la testosterona sobre el sistema nervioso. En humanos, la hormona masculina interacciona en la célula con un receptor de andrógenos así que los investigadores buscaron en el gusano si existían genes homólogos a este receptor y encontraron varios genes en C. elegans. Este resultado abre una vía para conocer la interacción a nivel molecular de la testosterona y el sistema nervioso y cómo se relaciona con el comportamiento.  Los hallazgos  en el nematodo permitirían establecer paralelismos en los mecanismos de acción de la testosterona con el genoma humano. Este paso podría contribuir al avance de la comprensión  de ciertos casos de autismo dentro del amplio catálogo de trastornos del espectro autista.

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