Investigadores del IMIBIC, Reina Sofía y UCO demuestran la eficacia de un nuevo fármaco en el tratamiento de la artritis reumatoide

Autor IMIBIC

• Reduce la actividad de la enfermedad y promueve el óptimo funcionamiento del tejido vascular

 En la foto, los investigadores que han realizado este estudio.

Córdoba, 21 de agosto de 2017.- Investigadores del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), el Hospital Universitario Reina Sofía y la Universidad de Córdoba (UCO), han desarrollado un estudio en el que demuestran la eficacia de un nuevo fármaco biológico denominado Tocilizumab (TCZ) en el tratamiento de la artritis reumatoide, al actuar sobre los principales desencadenantes de la aterosclerosis y enfermedad cardiovascular.

El estudio, publicado en la revista Translational Research, y dirigido por las investigadoras del grupo del IMIBIC “Enfermedades autoinmunes sistémicas-inflamatorias crónicas del aparato locomotor y tejido conectivo” Rosario López-Pedrera y Nuria Barbarroja, se ha realizado en una cohorte de 20 pacientes con artritis reumatoide, a los que se trató con TCZ durante seis meses.

Los investigadores describen en su estudio los cambios moleculares relacionados con la inflamación, y demuestran que el TCZ reduce la tendencia a la trombosis en la artritis reumatoide. El trabajo evidencia que este fármaco, además de reducir la actividad de la enfermedad, disminuyendo los fenómenos inflamatorios que propician la destrucción de la articulación, promueve el óptimo funcionamiento del tejido vascular, por lo que disminuye el riesgo cardiovascular.

Así pues, los resultados del artículo indican que el uso de TCZ puede contribuir a reducir el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, principal causa de morbilidad y mortalidad asociada a estos pacientes.

La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica que no tiene cura. En España se erige como un problema de salud pública, pues se estima que la padecen más de 200.000 personas, que pueden sufrir incapacidad motora, así como multitud de  manifestaciones sistémicas por todo el organismo. Entre estas manifestaciones destacan las enfermedades cardiovasculares, primera causa de mortalidad de estos pacientes, por lo que el hallazgo de nuevas terapias que ayuden a mejorar la calidad de vida de estos pacientes se hace indispensable.

Para más información: Patricia Ruiz-Limón, Rafaela Ortega, Iván Arias de la Rosa, María Del Carmen Ábalos-Aguilera, Carlos Pérez- Sánchez, Yolanda Jiménez- Gómez, Esther Peralbo-Santaella, Pilar Font, Desiree Ruiz-Vilches, Gustavo Ferrin, Eduardo Collantes-Estévez, Alejandro Escudero-Contreras, Chary López- Pedrera, y Nuria Barbarroja (2017). Tocilizumab improves the proatherothrombotic profile of rheumatoid arthritis patients modulating endothelial dysfunction, NETosis, and inflammation. Translational Research, 183, 87-103.

Sobre el IMIBIC

El Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) es uno de los 29 institutos acreditados en España para la investigación sanitaria por el Instituto de Salud Carlos III. El Instituto es un espacio de investigación multidisciplinar en el que trabajan conjuntamente científicos procedentes del ámbito universitario y sanitario para la mejora de la salud de los ciudadanos y el desarrollo social y económico de la provincia de Córdoba.

Fue creado en 2008 a partir de un acuerdo entre la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, la Consejería de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía y la Universidad de Córdoba.

www.imibic.org

Para más información: 671596948 montse.sans@imibic.org

Hospital Reina Sofía e IMIBIC investigan la prevención de enfermedades con elevada morbimortalidad en pacientes prematuros

Autor IMIBIC

  • La Asociación Española de Pediatría ha premiado en el último congreso este proyecto de investigación  relacionado con el déficit de vitamina D y desarrollado por profesionales de Pediatría y Neonatología del hospital cordobés y del instituto de investigación.

El Hospital Universitario Reina Sofía investiga la prevención de enfermedades con elevada morbimortalidad en pacientes prematuros de muy bajo peso. Concretamente, profesionales de la Unidad de Gestión Clínica (UGC) de Pediatría y del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) están desarrollando un proyecto de investigación denominado ‘D-PREM: Influencia del estatus materno-filial de vitamina D en recién nacidos prematuros menores de 32 semanas, con menos de 1.500 gramos y morbilidad respiratoria’.

La Asociación Española de Pediatría ha concedido el premio de investigación  en pediatría 2017  en el último congreso nacional  a este trabajo, en el que participan investigadores de las diferentes áreas pediátricas del hospital cordobés: Inés Tofe Valera, Maria José de la Torre, Victoria Rodríguez, Javier Caballero, de la unidad de  Análisis Clínicos, Enriqueta Benitez Ortega, del equipo de Enfermería Pediátrica y el director de la UGC de Pediatría Juan Luís Pérez-Navero.

El objetivo de la investigación es conocer los niveles de vitamina D en recién nacidos prematuros de muy bajo peso para optimizarlos desde el momento del nacimiento y mejorar la supervivencia a largo plazo. Asimismo, se persigue prevenir y disminuir las secuelas de enfermedades con elevada morbimortalidad, que podrían evitarse en este grupo de edad, que frecuentemente  padecen broncodisplasia pulmonar (DBP).

La DBP es una enfermedad pulmonar crónica que provoca una disminución del crecimiento de los pulmones (especialmente de las vías aéreas y de los vasos pulmonares), como consecuencia de múltiples factores. Este hecho provoca que los pacientes puedan presentar en el resto de su vida una limitación importante en la función respiratoria. La broncodisplasia pulmonar constituye una de las secuelas más frecuentes de la prematuridad.

En este contexto, la investigación desarrollada por la UGC de Pediatría del hospital busca estandarizar los niveles óptimos de vitamina D y conocer sus aportes necesarios reales, ya que podría  tener  un efecto protector especialmente sobre los  recién nacidos prematuros inmaduros de muy bajo peso, dado que estos pacientes reciben fundamentalmente nutrición parenteral y en ocasiones cuando estan más estables nutrición  enteral con leche  materna o fórmulas lácteas.

Según manifiesta la pediatra del hospital e investigadora principal del proyecto, Inés Tofe, “desde el momento del nacimiento podríamos optimizar los niveles de vitamina D e iniciar una prevención primaria de enfermedades con elevada morbimortalidad. De hecho, se ha demostrado que el 100% de los niños ingresados en la UCI Neonatal que desarrollaron broncodisplasia pulmonar, presentaron déficit de vitamina D en sangre de cordón”.

Nueva pandemia del siglo XXI

El déficit de vitamina D está relacionado con un incremento de la patología respiratoria no sólo a edades precoces, sino también durante los primeros años de vida. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que el déficit de vitamina D es una nueva pandemia del siglo XXI, siendo prioritario implantar programas que suplementen y de seguimiento, especialmente en grupos de riesgo de la población como los recién nacidos prematuros inmaduros.

En esta línea, el director de la UGC de Pediatría, Juan Luis Pérez Navero, “dado el efecto antiinflamatorio, inmunomodulador y antibacteriano de la vitamina D, esta línea de investigación abre nuevos retos no solo en los niños, sino también en las gestantes, puesto que se ha descrito una disminución de la incidencia de prematuridad en las embarazadas con niveles adecuados de vitamina D, así como menores pérdidas fetales y menor incidencia de partos instrumentales y cesáreas”.

El proyecto de investigación se está desarrollando con recién nacidos prematuros y sus madres, en el hospital Materno-Infantil, con el fin de prevenir patología evitable. “Todo ello repercutirá beneficiosamente en la salud de las gestantes, en el feto y recién nacido prematuro inmaduro, mejorando la calidad y disminuyendo las secuelas y los costes sanitarios que conllevan ingresos hospitalarios prolongados en Neonatología por patología evitable”, añade el responsable de Pediatría del hospital.

Beneficios de la vitamina D

La vitamina D presenta múltiples funciones a nivel celular y un amplio efecto beneficioso en diversos sistemas del organismo. Entre sus implicaciones clínicas se ha descrito efecto antiinflamatorio, inmunomodulador y antimicrobiano.

El déficit de vitamina D es una patología que alcanza cifras alarmantes con consecuencias perjudiciales en la salud pública. En España,  a pesar de que es un país con muchas horas de sol, el nivel de vitamina D3 en la sangre disminuye año tras año debido a los cambios de la población en los hábitos alimenticios y de comportamiento con abandono cada vez más creciente de la dieta mediterránea, lo que conlleva al desarrollo del síndrome metabólico con aumento del riesgo de padecer  enfermedades  cardiovasculares o diabetes mellitus tipo 2 y mayor mortalidad.

Los niveles adecuados de Vitamina D  son claves para evitar el raquitismo en niños, sobre todo en los recién nacido de riesgo. La vitamina D es fundamental para permitir la absorción intestinal de calcio y fósforo en sus formas solubles. Estos dos compuestos son esenciales, en especial para los niños y las personas mayores, ya que su estructura ósea reclama continuamente calcio, y en menor medida fósforo. Por tanto, si no hay niveles adecuados de vitamina D en la sangre, no habrá buena absorción intestinal del calcio y el desarrollo óseo no podrá aumentar. El resultado es un crecimiento menor, raquitismo en lactantes y menores de pocos años.

Rafael Solana, nuevo secretario general de Investigación, Desarrollo e Innovación en Salud

Autor IMIBIC

El doctor Solana, sentado en el centro, acompañado por miembros del grupo “Inmunología y alergia” del que es investigador responsable.

Córdoba, 3 de agosto de 2017.- El nuevo secretario general de Investigación, Desarrollo en Innovación en Salud, Rafael Solana Lara, es doctor en Medicina, catedrático de Inmunología de la Universidad de Córdoba (UCO), e investigador responsable del grupo “Inmunología y alergia” del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC).

Desde el IMIBIC, felicitamos al doctor Solana y le deseamos el mayor éxito en este nuevo cargo en la Administración autonómica.

Investigadores del IMIBIC, Reina Sofía y UCO analizan las terapias más eficaces para combatir los trastornos psicológicos

Autor IMIBIC

En la foto, de izquierda a derecha, Jorge Corpas, Juan Antonio Moriana y Mario Gálvez-Lara.

 

  • Este estudio establece que los tratamientos basados en los modelos cognitivo-conductuales son los que alcanzan los niveles más altos de evidencia científica

Córdoba, 2 de agosto de 2017.- Investigadores del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), el Hospital Universitario Reina Sofía y la Universidad de Córdoba (UCO), han realizado un estudio en el que han analizado y comparado los listados de tratamientos psicológicos recomendados por las instituciones científicas mundiales más importantes en el área de la evidencia en psicología (American Psychological Association, National Institute of Clinical Excellent, Cochrane Collaboration, y Australian Psychological Society). Este estudio servirá para que los profesionales de la psicología clínica e investigadores puedan comprobar y elegir las terapias que resultan más eficaces para tratar cada trastorno, según el punto de vista de diferentes organizaciones.

Esta investigación, coordinada por el profesor del Departamento de Psicología de la UCO e investigador del IMIBIC Juan Antonio Moriana, desarrollado junto al investigador del IMIBIC Mario Gálvez-Lara y el investigador de la UCO Jorge Corpas, incluye datos acerca de las recomendaciones de 135 tratamientos psicológicos para 23 trastornos de salud mental en población adulta. Los autores llegan a la conclusión de que existen importantes discrepancias en las recomendaciones hechas por las diferentes organizaciones analizadas acerca de la efectividad de los tratamientos psicológicos.

Estas diferencias pueden ser debidas a la combinación de varios factores entre los que se encuentran que los procedimientos o comités que analizan la evidencia de los diferentes tratamientos podrían estar sesgados, los estudios en los que las diferentes entidades se basaron para hacer sus recomendaciones diferían unos de otros, los criterios utilizados para valorar la evidencia no eran los mismos en todas las organizaciones y, por último, las revisiones acerca de la evidencia existente se han realizado en diferentes momentos temporales.

Este estudio, publicado en la revista Clinical Psychology Review, y financiado por el programa Retos del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, concluye que el grado de acuerdo entre las cuatro instituciones analizadas es bajo para la mayoría de los trastornos, ya que solamente 7 de los 23 trastornos incluidos en la revisión alcanzaron niveles de acuerdo aceptables. Los autores destacan que las terapias basadas en los modelos cognitivo-conductuales (aquellas enfocadas en la vinculación del pensamiento y la conducta y que incluyen técnicas de reestructuración cognitiva y estrategias de afrontamiento y/o exposición, entre otras) son las que, generalmente, alcanzan los niveles más altos de evidencia científica. Como hallazgo significativo, estos autores han detectado, además, que para el tratamiento psicológico de la depresión aparecen 23 terapias basadas en la evidencia recomendadas, al menos, por alguna de las cuatro organizaciones revisadas, existiendo divergencias significativas respecto a cuál de ellas sería el tratamiento de elección para los trastornos depresivos.

Los investigadores consideran que esta contribución va a suponer un importante avance para los profesionales de la psicología clínica e investigadores, ya que van a poder comprobar y elegir las terapias más eficaces para cada trastorno, según el punto de vista de las instituciones de referencia analizadas.

Para más información: Moriana, J.A., Gálvez-Lara, M. & Corpas, J. (2017). Psychological treatments for mental disorder in adults: A review of the evidence of leading international organizations. Clinical Psychology Review, 54, 29-43.

https://authors.elsevier.com/a/1Up~i~0r1Si4m