Ingenieros y cirujanos andaluces presentan el primer robot quirúrgico hecho en España

Autor IMIBIC

Un equipo de ingenieros y cirujanos andaluces, en su mayor parte de Córdoba, ha desarrollado el prototipo del primer robot quirúrgico español. Es el resultado de un proyecto de innovación tecnológica financiado con fondos FEDER y del Ministerio de Economía y Competitividad. El prototipo se ha presentado hoy en el marco de una Jornada Nacional de Robótica Quirúrgica que se ha celebrado en el nuevo edificio del IMIBIC y a la que han asistido el Viceconsejero de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, Aquilino Alonso, el Gerente del Servicio Andaluz de Salud, José Manuel Aranda, la delegada de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María Isabel Baena, y el Rector de la Universidad de Córdoba, José Carlos Gómez Villamandos.

Este proyecto es pionero porque ha contado desde el principio con la asesoría de los cirujanos para el diseño y la fabricación del dispositivo. El objetivo de esta colaboración entre ingenieros y médicos era aportar ventajas y valor añadido frente a la oferta que en estos momentos ofrece el mercado en el campo de la cirugía laparoscópica. “Actualmente, el mercado solo ofrece una solución compleja, menos flexible y, sobre todo, muy costosa que dificulta el acceso de muchos profesionales a esta tecnología”, afirma María José Requena,  jefa del Servicio de Urología del Hospital Reina Sofía y una de las coordinadoras del proyecto. Rafael Medina, catedrático de Ciencia de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Córdoba y otro de los coordinadores, apunta que “nuestra meta era democratizar la cirugía robótica a través de una herramienta práctica, versátil y mucho más económica que pudiese ser utilizada en distintas especialidades quirúrgicas”.

En el desarrollo del prototipo participa el Servicio Andaluz de Salud a través de los cirujanos del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, que actúan como asesores del equipo de ingenieros. En concreto, participan todos los responsables de las unidades de gestión clínica de Cirugía General y Digestiva, Cirugía Torácica, Cirugía Cardiovascular, Ginecología, Cirugía Pediátrica y Urología de este centro sanitario cordobés. En relación al desarrollo técnico del robot, la Universidad de Córdoba adjudicó el proyecto al centro de investigación aplicada TECNALIA que, junto con el grupo de Robótica Médica de la Universidad de Málaga e ingenieros de la Universidad de Córdoba, se ha encargado del desarrollo técnico.

Principales ventajas: flexible, simple y barato

El fin último de la incorporación de la robótica a la cirugía es desarrollar tecnología más simple y con mejor coste-efectividad para los sistemas sanitarios. Con esta premisa, el proyecto BROCA se ha desarrollado con unas características que permiten utilizar material fungible convencional de cirugía laparoscópica que ya existe en el mercado. Esto supone una ventaja que redundará en los costes derivados tanto del uso como del mantenimiento del robot.

Por otro lado, otra de los objetivos de los cirujanos era conseguir un robot que no precise de quirófanos adaptados ni de grandes espacios. La configuración simple y flexible del robot BROCA le permitirá ser utilizado en los quirófanos que habitualmente se usan en cirugía laparoscópica. En concreto, el robot se compone de tres brazos que pueden operar tanto de forma coordinada como de forma individual y, por tanto, el cirujano podrá adaptarlo en función de las necesidades de cada intervención. Además, la estructura metálica que soporta a los brazos robóticos es poco voluminosa, inalámbrica y fácil de mover, esencial en caso de que la intervención se reconvierta a cirugía abierta.

Visión 3D y sensaciones hápticas

Otra de las principales novedades del robot BROCA es que permitirá al cirujano operar sentado frente a una pantalla con visión 3D empleando simplemente unas gafas y no dentro de una consola –única solución que ofrece el mercado actualmente. Gracias a ello, podrá controlar todo lo que acontece en quirófano. Este sistema en 3D aumentará la confianza del cirujano, ya que la visión del campo quirúrgico será similar a la que se tiene en la cirugía abierta convencional.

Por otro lado, los mandos con los que operará el especialista emularán la instrumentación de laparoscopia, lo cual facilitará su aprendizaje. El robot también estará dotado de un sistema que emulará sensaciones táctiles en los mandos para ofrecer al cirujano información de interés, una característica esencial ya que aumenta la percepción sensorial del especialista al operar.

Proyecto BROCA: motor de desarrollo regional

El proyecto BROCA está dirigido y coordinado porla Universidadde Córdoba y el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC). BROCA fue concedido por el Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) en2012 ala Universidadde Córdoba a través del procedimiento de Compra Pública Precomercial y su financiación asciende a 3,2 millones de euros. Estos fondos proceden en un 80% de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) y en un 20% del MINECO.

BROCA fue el primer proyecto de Biomedicina en esta modalidad contractual por el MINECO y los FEDER que tiene como objetivo favorecer el desarrollo de nuevos productos tecnológicos en colaboración con la empresa privada para reforzar el papel de las administraciones públicas como impulsoras de la innovación empresarial.

El proyecto es un ejemplo de cómo iniciativas de Compra Pública Precomercial contribuyen tanto a la innovación tecnológica del tejido empresarial como al desarrollo social y económico de las regiones en estrecha colaboración entre entidades privadas, universidades y centros públicos de investigación. En concreto, el proyecto ha generado 21 puestos de trabajo directos desde 2012 y el correspondiente desarrollo de empleo indirecto.

El proyecto finaliza en diciembre de 2015 y, a partir de este momento, el prototipo será entregado ala Universidadde Córdoba –entidad adjudicataria del Proyecto- para que el robot pueda ser certificado y posteriormente validado.

Investigadores del IMIBIC participan en la fabricación de dispositivos que ayudan a predecir la respuesta tumoral

Autor IMIBIC

Oncólogos del Hospital Universitario Reina Sofía y miembros del grupo de Nuevas terapias en cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) participan en un proyecto que se basa en el empleo de dispositivos capaces de recrear in vivo el comportamiento de células tumorales que permitan a los especialistas anticiparse a la respuesta de los pacientes ante los tratamientos frente al cáncer.

El proyecto, que se lleva a cabo gracias a la concesión de una beca de 40.000 euros por parte de la Sociedad Española de Oncología Médica, tiene una duración de 2 años y se inició a principios de 2015. Aquí trabajan conjuntamente grupos de investigación de Córdoba y Zaragoza tras haber sido seleccionados para participar en la Red Temática de Investigación Cooperativa en Cáncer, una red nacional promovida por el Instituto de Salud Carlos III. Las muestras de tumores que se van a cultivar son suministradas por el banco de tumores del Biobanco de Aragón y, una vez separadas las células, se procederá a su siembra.

El equipo que trabaja en este proyecto, titulado ‘Diseño y fabricación de dispositivos microfluídicos biomiméticos para el desarrollo de marcadores predictivos en la terapia antiangiogénica del cáncer’, es multidisciplinar y está integrado por una veintena de investigadores. Se van a usar las instalaciones de la Unidad de Gestión Clínica de Oncología Médica del Hospital Reina Sofía, los laboratorios del nuevo edificio del IMIBIC, el Grupo de Mecánica Estructural y Modulado de Materiales de la Universidad de Zaragoza y el Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

Novedad

La principal novedad de este proyecto es la tecnología tan puntera que emplea, consistente en el diseño y la fabricación de chips que imitan el ambiente fisiopatológico de los tumores de colon y de mama. Es decir, se va a emplear la nanotecnología para mimetizar el microambiente tumoral y así predecir una respuesta favorable o no a los tratamientos antiangiogénicos, los fármacos que se usan para bloquear el crecimiento y la diseminación de los tumores.

En realidad, este proyecto es la continuación de otros trabajos ya iniciados por oncólogos e investigadores del Hospital Reina Sofía y del IMIBIC que permitieron concluir que pacientes que desarrollan hipertensión cuando reciben antiangiogénicos por el cáncer que padecen responden mejor a esos tratamientos. Así, identificaron que una determinada variante genéticas asociada a la hipertensión se relaciona con una buena respuesta a los tratamientos, e incluso patentaron el uso de esta variante para desarrollar una herramienta clínica que permita predecir la respuesta altratamiento con antiangiogénicos, que supondrá un paso adelante en la medicina personalizada y una mejora de la calidad asistencial para el paciente.

En este sentido, El investigador principal del proyecto y responsable de la Unidad de Gestión Clínica de Oncología Médica del complejo sanitario cordobés, Enrique Aranda, explica que “si con una herramienta clínica identificamos la presencia de este genotipo que predispone a la hipertensión a los pacientes, nos estaríamos adelantando y sabríamos qué pacientes van a responden mejor a los tratamientos”.

Marcadores predictivos

Con el nuevo estudio, prosigue el oncólogo, “pretendemos dar un paso más recreando el microambiente tumoral con el uso de complejas estructuras en 3D a fin de conocer cómo actúa el sistema de tensión arterial y cuál es su papel en la proliferación del cáncer, ya que confiamos en que esto nos ayude a identificar biomarcadores de predicción de respuesta”.

Por tanto, “el desarrollo de estas nuevas plataformas nos van a ayudar a entender y mejorar la terapia antiangiogénica en cáncer colorrectal y de mama y a identificar marcadores de respuesta a estos tratamientos”, prosigue. En este sentido, uno de los principales retos actuales de la clínica pasa por dar respuesta a la falta de biomarcadores predictivos validados para seleccionar una población de pacientes que responda favorablemente a esta terapia antiangiogénica.

Finalmente, añade el doctor Aranda que “cultivar células del tumor primario dentro de chips de microfluidos podría tener un gran potencial futuro, puesto que abriría las puertas a la creación de nuevas empresas spin off centradas en esta tecnología”.

Investigadores del IMIBIC estudian la relación entre los cambios del reloj biológico y las caídas en mayores

Autor IMIBIC



Investigadores del grupo de Cuidados Enfermeros Integrales del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) han puesto en marcha un estudio para investigar el papel de la cronobiología en las caídas que sufren los mayores de 65 años. El fin último del estudio es ayudar a diseñar estrategias de prevención de las caídas, especialmente las centradas en la educación para la salud, es decir, la modificación de las conductas para evitar problemas de salud.

El proyecto está coordinado por María Aurora Rodríguez Borrego, que es enfermera del Hospital Reina Sofía (trabaja en Reanimación) y también doctora porla Universidadde Valladolid (realizó su tesis sobre metodología docente). Además es profesora titular de la Facultad de Medicina y Enfermería dela Universidad de Córdoba.

Se trata de un estudio observacional multicéntrico en el que los investigadores cordobeses colaborarán con profesionales de Oporto (Portugal) y Ferrara (Italia) y para ello, se contará con datos procedentes de los registros clínicos de las personas mayores de 65 años de estas tres localizaciones.

Los investigadores se centran en estudios recientes que indican que la incidencia de las caídas puede estar relacionada directamente con los cambios en la cronobiología, es decir, con los ritmos biológicos de los pacientes. Muchos de estos ritmos –como el sueño- están regidos por un ciclo de 24 horas y están sincronizado e influenciados por los cambios periódicos del entorno como el día, la noche y las estaciones del año.

En concreto, con este proyecto, el equipo cordobés pretende conocer si los cambios en este ciclo de 24 horas también llamado ‘reloj biológico’ pueden ser factores causales de las caídas en la población mayor de 65 años. Con esto, el objetivo sería determinar si existe una relación directa entre esos factores de riesgo y las franjas horarias en las que las caídas se producen.

Proyecto seleccionado

El trabajo de los investigadores tendrá una duración de un año y se desarrolla gracias a una ayuda económica aportada porla Fundación MAPFRE.El proyecto ha sido uno de los 40 beneficiarios de estas ayudas en todo el mundo, elegidos entre las 404 candidaturas presentadas.

Según las estadísticas internacionales, cada año el 30% de los mayores de 65 años sufren caídas y, como resultado, muchos de estos incidentes terminan en atención médica o fractura, limitando en gran medida la calidad de vida de estas personas y redundando en un mayor coste sanitario para el sistema. Este grupo de investigadores del IMIBIC ha diseñado este estudio de investigación para conocer los factores de riesgo de estas caídas y poder determinar métodos de prevención.

Grupo enfermero

Este grupo forma parte del IMIBIC desde 2010, aunque su actividad comenzó en 2007. Su filosofía es crear una cultura investigadora en el colectivo profesional enfermero que permita aplicar cuidados basados en la evidencia y establecer un compromiso con la formación científica de los futuros profesionales sanitarios. Además, los trabajos que desarrollamos aquí tienen su repercusión directa sobre el paciente, respondiendo así al carácter traslacional del instituto.

Este grupo permite encauzar las necesidades de investigación del colectivo enfermero y la temática es muy amplia: nutrición, depresión, pacientes crónicos, obesidad y repercusión de los cambios sociales en la atención del paciente, entre otros. Es multidisciplinar y está integrado por 24 profesionales (enfermeros, facultativos, trabajadores sociales, psicólogos, sociólogos, maestros, ingenieros y metodólogos).

El IMIBIC fue el primer instituto sanitario nacional en incorporar en 2011 ungrupo deinvestigación liderado por una profesional de enfermería. La finalidad delequipo espotenciar la investigación en cuidados enfermeros que precisan los pacientes en el Hospital Universitario Reina Sofía.