El IMIBIC premia los mejores trabajos de investigación en una jornada de homenaje a la figura de Maimónides

Autor IMIBIC

El director del Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas de Santiago de Compostela, Carlos Diéguez, ha impartido una conferencia magistral sobre obesidad

El Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) ha celebrado hoy su IV Lección Conmemorativa Maimónides, en la que se han premiado los mejores trabajos científicos desarrollados por sus investigadores y se ha homenajeado un año más la figura de este ilustre médico y filósofo cordobés en el aniversario de su fallecimiento.

El acto se ha desarrollado en el salón de actos del Hospital Universitario Reina Sofía y ha contado con la presencia de la delegada de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María Isabel Baena; el delegado de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, José Ángel Expósito; el vicerrector de Personal de la Universidad de Córdona, Isaac Túnez;  la directora gerente del Hospital Universitario Reina Sofía, Marina Álvarez Benito; y el director científico del IMIBIC, Francisco Pérez Jiménez.

La Lección  ha sido impartida por el director del Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas de la Universidad de Santiago de Compostela, Carlos Diéguez. El profesor Carlos Diéguez  es un referente en investigación en nutrición y endocrinología. Su trabajo, centrado en la alteración de la hormona del crecimiento, ha contribuido a establecer las bases fisiopatológicas de las alteraciones de la secreción de esta hormona en patologías como la obesidad, la diabetes, el hipo e hipertiroidismo, la fibromialgia, etc.

Seis premios  a la excelencia en investigación, innovación y periodismo

En esta edición, se han entregado un total de seis distinciones que reconocen las mejores iniciativas recientes del IMIBIC. El premio a la publicación científica más relevante ha sido para el especialista en aparato digestivo Manuel Rodríguez-Perálvarez por un trabajo que demuestra la necesidad de que el sistema inmune funcione correctamente en el desarrollo del cáncer de hígado. Del mismo modo, demuestra que la disminución de la actividad de este sistema consigue reducir a la mitad las recaídas del paciente con este tipo de cáncer tras el trasplante.

La distinción a la publicación científica más relevante en colaboración con grupos internacionales ha reconocido un trabajo de la investigadora predoctoral María Manfredi Lozano, por un estudio que demuestra que determinados moduladores –que actúan en el hipotálamo de  ratas durante el proceso de maduración tras el nacimiento- tienen un papel relevante en los mecanismos responsables del control de inicio de la pubertad. Eltrabajo ha sido realizado en colaboración con  el Dr. Sergio Ojeda, del Oregon National Primate Research Center que ha realizado similares observaciones en el hipotálamo de monos.

Además de los resultados científicos, el IMIBIC ha querido galardonar a las mejores iniciativas en innovación sanitaria. La comisión de evaluación ha decidido reconocer la patente del investigador Antonio Rodríguez Ariza que protege una idea para la prevención, mejora y tratamiento de procesos de metástasis y cánceres resistentes. También ha resultado premiado un software que mejora la eficacia del procedimiento de recogida de las infecciones hospitalarias y que ha sido desarrollado por la especialista en medicina preventiva, Inmaculada Salcedo Leal.

El premio al mejor trabajo de máster relacionado con el ámbito de la biomedicina ha sido para la investigadora predoctoral Amaranta Jiménez Armesto, que superó sus estudios de máster en 2013 gracias a un proyecto sobre la regulación de ciertas proteínas involucradas en el desarrollo tumoral.

Por su parte, el IMIBIC ha premiado por cuarto año consecutivo a la iniciativa periodística más relevante a la hora de difundir la imagen del Instituto. En esta edición, la periodista de ABCCórdoba PilarGarcía-Baquero ha sido galardonada como reconocimiento a su reportaje ‘Una nariz artificial para detectar el cáncer por el aliento’. El reportaje abordaba el proyecto ONCOVER, que busca el desarrollo de un dispositivo de diagnóstico precoz del cáncer por aliento exhalado.

Expertos en investigación clínica y básica destacan en Córdoba el papel de la Proteómica en el diagnóstico y predicción de enfermedades

Autor IMIBIC

El Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) celebró durante los días 9 y 10 de diciembre la V Reunión Científica de Proteómica Clínica, organizada conjuntamente con ProteoRed-ISCIII, una plataforma nacional del Instituto de Salud Carlos III para la coordinación, integración y desarrollo de los servicios de Proteómica en España.

Estas jornadas de trabajo contribuyen cada año al intercambio de información entre especialistas clínicos y biomédicos expertos en Proteómica. Su fin último es desarrollar estrategias que permitan aplicar el potencial tecnológico consolidado en los últimos años por las actividades de ProteoRed-ISCIII. En esta ocasión se ha hecho mayor hincapié en el intercambio de opiniones entre distintos especialistas, de ahí que, además de las diferentes jornadas dedicadas a enfermedades infecciosas y microbiología, neuroproteómica, MALDI imaging en aplicaciones clínicas, enfermedades metabólicas y cardiovasculares y cáncer, se hayan celebrado dos mesas redondas. Éstas han estado dedicadas a los últimos avances MRM, técnica utilizada para la obtención de biomarcadores, y a la coordinación de estudios de proteómica por biobancos, dada la importancia de la obtención de muestras clínicas de calidad para validar dichos biomarcadores para su uso en la práctica médica.

La Proteómica se define como el estudio del proteoma -término análogo a genoma- que se refiere al conjunto de proteínas de un orgánulo, una célula, un tejido o un organismo completo. Sin embargo, si bien el genoma de un individuo es único, la dotación proteómica es específica de cada uno de los más de 250 tipos celulares que integran nuestro organismo. En los últimos años el estudio de la Proteómica se ha convertido en  una disciplina emergente que, a partir de la generación de conocimiento de la biología y patología humanas, tiene la capacidad de promover el desarrollo de aplicaciones clínicas de incalculable valor. Concretamente, a través de la identificación de biomarcadores específicos que permitan diagnosticar, clasificar, pronosticar y predecir enfermedades, así como definir nuevas dianas terapéuticas. Además, la Proteómica ofrece la posibilidad de estudiar la composición de fluidos biológicos y es, por tanto, uno de los métodos de elección para impulsar el desarrollo de métodos de diagnóstico no invasivos.

El estudio de la Proteómica requiere un esfuerzo multidisciplinar muy dependiente de sofisticada infraestructura y personal altamente especializado. Por eso, la implantación de plataformas tecnológicas dotadas con la instrumentación necesaria, costosa y dependiente de constante actualización y científicos expertos es esencial para facilitar el acceso de la comunidad científica al uso de estos recursos analíticos. La estructura en red de la plataforma ProteoRed-ISCIII, con implantación en nueve Comunidades Autónomas, permite disponer de alta tecnología capaz de responder a las cuestiones más complejas de la Proteómica en España.

 

El Hospital Reina Sofía y el IMIBIC ponen en marcha un espacio de 400m2 destinado a investigación clínica

Autor IMIBIC

Se trata de una de las primeras unidades en Andalucía que permite ensayos de fase I y que pronto contará con otro espacio que triplicará la superficie de las instalaciones inauguradas hoy

El Hospital Universitario Reina Sofía y el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) han puesto en marcha recientemente una nueva Unidad de Investigación Clínica preparada para llevar a cabo ensayos clínicos, incluidos los llamados Fase I, que va a permitir que los pacientes de Córdoba tengan acceso a nuevas terapias y sean pioneros en poder beneficiarse de los modernos avances científicos.

Se trata de uno de los primeros espacios de estas características que comienza a funcionar en Andalucía y los objetivos que persigue pasan por la protección de los pacientes, la garantía de la calidad de los resultados obtenidos y la transparencia del proceso.

Más concretamente, los ensayos clínicos Fase I permiten estudiar la eficacia y seguridad de nuevos fármacos antes de su comercialización, con el fin de analizar si son mejores y superan los resultados de las terapias ya existentes. Este nuevo espacio, que se ubica en la primera planta del Hospital Provincial, se extiende en una superficie aproximada de 400 metros cuadrados y forma parte de una serie de actuaciones que tienen como finalidad última mejorar la investigación clínica en el complejo sanitario.

En la actualidad, se desarrollan las obras de construcción de una nueva unidad similar a la que se ha inaugurado hoy que, si bien con 1.500 metros cuadrados, triplica su superficie. Incluirá áreas de investigación en adultos y niños y espacios para la unidad de Innovación próximos al Biobanco, lo que permitirá integrar en proximidad todos los recursos orientados hacia la investigación clínica.

Por tanto, cuando entre en funcionamiento la unidad actualmente en construcción, el hospital y el instituto podrán incorporar en los ensayos a la mayoría de las unidades de gestión clínica y se convertirán en un referente nacional de innovación en investigación clínica.

 

Más calidad

La consejera de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, que ha visitado esta mañana las instalaciones de la nueva unidad de investigación ubicada del Hospital Provincial, ha puesto en valor la importancia de que exista un área “exclusivamente dedicada a investigación y fuera del circuito hospitalario, porque así se consigue una mayor calidad de los datos obtenidos en los ensayos y también se ofrece una mejor asistencia a los pacientes que están incluidos en los mismos”.

Sánchez Rubio también ha destacado que una de las finalidades principales de este espacio es “poder desarrollar ensayos clínicos independientes, es decir, no financiados con recursos privados de la industria farmacéutica, para así garantiza la investigación en ciertas patologías no tan comunes”.

Las obras de reforma de la unidad visitada hoy, que han durado 3 meses y han supuesto una inversión de 135.000 euros, han sido financiadas por la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía.

 

50 pacientes

La actividad de la unidad comenzó el pasado 20 de octubre y, en estos dos meses, medio centenar de pacientes pertenecientes a 23 ensayos clínicos diferentes en fase II y III han pasado por este espacio. Alrededor del 90% de estos estudios son de Oncología y abordan patologías tan prevalentes como el cáncer de mama, de próstata, digestivo y ovario, mientras que el resto de los ensayos son de Nefrología (entre otras cuestiones, abordan una vacuna para pacientes trasplantados de riñón), de Reumatología y la próxima semana se incorporará Dermatología, con ensayos sobre melanoma y psoriasis.

La incorporación de los pacientes a los ensayos clínicos se realiza durante la consulta, cuando el médico detecta que su paciente cumple los criterios adecuados para poder beneficiarse del nuevo tratamiento. Llegado este momento solicita su aceptación y a partir de ahí se pone en marcha un protocolo que garantiza la calidad del estudio y la seguridad para el propio paciente.

En este sentido, la colaboración de los propios pacientes es clave para que los nuevos fármacos puedan evaluarse y en el futuro otros pacientes, y él mismo, sean beneficiarios de los nuevos avances científicos. Actualmente, en Córdoba existen 455 estudios clínicos activos (de los que 123 se han iniciado en 2014) lo que supone una parte importante de la actividad investigadora que se desarrolla en el IMIBIC y que es uno de sus principales objetivos como instituto sanitario acreditado por el Instituto de Salud Carlos III.

El hospital se incorporó recientemente, a través IMIBIC, a la Plataforma Nacional de Investigación Clínica del Instituto de Salud Carlos III con el propósito de impulsar estudios de investigación orientados directamente a buscar nuevos recursos para el tratamiento de enfermedades necesitadas de aplicar nuevos avances científicos.

 

Personal e instalaciones

La unidad cuenta con personal específicamente contratado para labores de gestión y asistenciales de coordinación de la actividad de investigación clínica. En concreto, trabajan un médico especialista en Farmacología Clínica, dos enfermeros, un auxiliar de enfermería y una coordinadora de investigación clínica, todos con formación en buenas prácticas clínicas y en buenas prácticas de laboratorio y soporte vital.

Concretamente, la unidad incluye 4 consultas médicas, 1 hospital de día con 7 sillones articulados abatibles, 1 habitación con 2 camas, 1 sala de estar-comedor de pacientes, 1 laboratorio de separación de muestras, 1 unidad de frío y almacén, 2 salas de gestores de estudios y monitorización y 1 archivo de documentación. Tanto los sillones como las camas disponen de sistema de monitorización constante y la unidad también dispone de un carro de parada cardiorrespiratoria para la atención de situaciones de emergencia.

 

Fases de investigación

La investigación tiene dos grandes fases: la investigación preclínica (con modelos animales) y la investigación clínica (con humanos). La investigación clínica es fundamental para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas que permitan avanzar en el tratamiento de las enfermedades. Se buscan tanto nuevos fármacos como nuevas estrategias terapéuticas en términos de dosis, vías de administración, indicaciones, etc.

Los ensayos clínicos, que pueden ser comerciales o independientes, son la herramienta de la investigación clínica y pretenden demostrar la eficacia y seguridad de los medicamentos en humanos. Para ello, los pacientes participan voluntariamente en los ensayos y son tratados siguiendo un estricto protocolo de actuación y en unas condiciones de gran control y seguridad.

Los ensayos clínicos pasan por 4 fases, de modo que las I, II y III son antes de la comercialización del fármaco y la fase IV prueba el fármaco post comercialización. Por ello, la fase I, que es la más temprana y evalúa la toxicidad  (reacciones adversas, efectos secundarios) y dosis de los fármacos en pocos pacientes, requiere de medidas de seguridad e instalaciones específicas y por eso son poco frecuentes (hay pocas en España). En las fases II y III se busca la seguridad, si bien fundamentalmente se analiza la eficacia de un fármaco.